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La historia de la grasa, ¿las grasas son malas?

historia de la grasa

Muchas veces cuesta creer como las ideas de una sola persona pueden impactar la vida de millones de personas alrededor del mundo, como una pequeña mal interpretación y una serie decisiones pueden cambiar el rumbo de la historia para siempre. Sin embargo, la historia de la grasa, ideas de que las grasas son malas y nuestros hábitos alimenticios es un reflejo claro de esta situación.

Veremos como una sola idea accidentalmente ha traído millones y millones de dolares para las industrias farmacéuticas, ha generado un desconocimiento en la mayor parte de la población y ha sido el causante de un aumento alarmante en enfermedades como la diabetes, sobre peso, al corazón y muchas otras enfermedades que parecen epidemias.

Si hoy en día nos paseamos por una tienda, supermercado o cadena favorita, nos vamos a encontrar con infinidad de productos. Bajo en grasa, 0% grasa, libre de colesterol y otros anuncios similares son el producto de las hipótesis formuladas por un hombre llamado Ancel Keys.

El inicio

La idea de que el colesterol y la grasa debían ser evitados a toda costa, provienen de publicaciones como “the diet-hearth hypothesis” y “lipid hypothesis” o traducidos en español, la “hipótesis de la dieta-corazón” y la “dieta de los lípidos”. Estas publicaciones surgieron de estudiar los datos de 7 países diferentes. En estos 7 países la tendencia era muy clara, entre más grasa se consume, mayor es la cantidad de ataques cardíacos. Así que las conclusiones fueron lógicas, concluyentes y decisivas: más grasa, más sobre peso, mayor colesterol, arterias obstruidas, ataques cardíacos.

A continuación puedes ver la gráfica donde efectivamente no quedan dudas.

estudio sobre las grasas son malas
Datos donde se puede apreciar una relación directa entre el consumo de grasa y enfermedades al corazón

La USDA, la asociación medica americana, la asociación americana de diabetes y la asociación americana del corazón aceptaron esta conclusión. Esto marco el inicio de una nueva tendencia y un nuevo movimiento alrededor del mundo en el que la grasa y el colesterol eran una completa amenaza.

Ausencia de datos para concluir que las grasas son malas

El problema principal de estos estudios y de las conclusiones sacadas fue la ausencia de datos. Si bien las conclusiones y los datos utilizados para estas hipótesis fueron de 7 países, en el estudio en realidad se habían analizado más de 20 países.

No se sabe a ciencia cierta si Ancel Keys recibió los datos completos del estudio o si simplemente nunca fue recibida esta información. Lo cierto es que al analizar estos 23 países el panorama ya no era tan claro. No había ninguna relación directa entre el aumento de la grasa y el aumento de los ataques cardíacos. Por el contrario habían países donde se consumía más grasa y se presentaban menos ataques cardíacos.

Esto fue descubierto pronto. Algunos doctores como George Mann, quién estaba participando en algunos estudios que reforzarán la teoría propuesta por Ancel Keys concluyó “El consumo de grasa no es un factor determinante ni en el aumento de colesterol ni enfermedades al corazón”. Sus conclusiones no quedaron allí sino que también menciono “La hipótesis de la dieta del corazón es la más grande estafa jamás cometida al público americano”.

“Es la más grande estafa jamás cometida al público”

George Mann

A continuación puedes ver la gráfica donde se tienen en cuenta todos los países que participaron en el estudio.

estudio con toda muestra de si las grasas son malas
Estudio teniendo en cuenta todos los paises sin relación directa del consumo de grasa con enfermedades al corazón

Un daño ya realizado

Sin embargo, para cuando estos estudios salieron a la luz ya el daño se había hecho, y las personas habían adoptado una nueva visión acerca de la grasa y el colesterol. Esta visión se propago rápidamente por el mundo. Probablemente tu mismo tengas tus dudas acerca de si las grasas son buenas o malas, probablemente cuando alguien te dice que se come 3 o más huevos diarios se te viene a la mente la palabra colesterol o sencillamente conoces a alguien que considera o tiene dudas sobre las grasas.

El problema es mucho más grave si consideramos que médicos y “especialistas” de la salud siguen con estas creencias y continúan divulgando este tipo de información alrededor del mundo. Hemos sido programados para de una u otra forma asociar grasa saturada con tus arterias tapadas. Ver la mantequilla en su forma solida nos hace pensar que esto mismo va a pasar en nuestras arterias.

Si eres de las personas que tiene estas concepción del estado sólido de la mantequilla, o del aceite de coco por ejemplo, debemos considerar que este tipo de grasas se derrite fácilmente en tu mano. Por otro lado, la temperatura al interior de tu cuerpo es mucho mayor, así que este no es un factor para preocuparse.

Por otro lado, lo que termina por acumularse y tapar tus arterias no son grasas. De hecho la grasa ni siquiera permanece en tu cuerpo, es dividida en pequeñas gotas por tu estómago y luego es llevada dentro moléculas llamadas lipo-proteínas. La sangre técnicamente nunca esta en tus arterias, siempre es transportada y cubierta a través de estas moléculas.

¿Las grasas son malas?

Para nadie es secreto que nuestro cerebro es uno de los órganos más valiosos que tenemos. Este es uno de los órganos más costosos que tenemos en nuestro cuerpo. Y cuando hablo de costoso me refiero a que consume aproximadamente un 25% en adultos y un sorprendente 75% de nuestra tasa metabólica.

Nuestro cuerpo no ha sido producto de un par de años de evolució. Por el contrario, cientos miles y millones de años han dado como resultado los seres humanos que somos hoy. Un cerebro compuesto principalmente por grasa y agua. Grasa y agua que necesitamos obtener de lo que consumimos día tras día.

Por otro lado, un segundo órgano también muy costoso de mantener es el intestino, que al igual que el cerebro trae consigo millones de años de evolución. Un intestino que no es eficiente para extraer suficiente energía y nutrición de los alimentos fibrosos y es mucho más dependiente de alimentos de mayor densidad y mayor biodisponibilidad que requieren menos energía para su digestión por unidad de energía / nutrición liberada.

Aporte energético

Al hablar de densidad y de aporte energético no hay nada como la grasa. Aporta 9 calorías por cada gramo, por encima de los carbohidratos y proteínas que tan solo aportan 4 calorías por gramo.

Debemos evitar a toda costa esta idea, doctrina o pensamiento médico de que las grasas y el colesterol deben ser reducidos. Por el contrario el colesterol también es increíblemente importante. Lo necesitamos para las membranas de nuestras células, l correcto funcionamiento de hormonas como estrógeno, progesterona y testosterona y construcción de las células en nuestro cerebro.

Así que dos de los más valiosos órganos que tenemos, nuestro cerebro y nuestros intestinos (denominado como nuestro segundo cerebro ) e incluso nuestras hormonas nos piden grasas, necesitan grasas y sin ellas no pueden realizar su función apropiadamente.

Un poco de nuestra evolución

Nuestro cerebro y nuestros intestinos han evolucionado de tal forma que necesitan grasas para funcionar correctamente. Sin embargo, también debemos pensar que durante más de 190,000 años la agricultura no hacía parte de nuestro día a día. Por ende debíamos aferrarnos a las fuentes de nutrientes que encontráramos. Sencillamente no sabíamos si al día siguiente tendríamos alimentos. Incluso, existe evidencia de que los homo sapiens se comían toda la grasa de los animales antes de llegar a su carne.

De seguro, hoy en día las condiciones son totalmente diferentes y no necesitamos estar en constante preocupación por tener alimento al siguiente día. Pero tampoco tiene sentido que un macronutriente tan valioso sea el causante del aumento de enfermedades alrededor del mundo.

Algo que parece absurdo es el hecho de que hoy en día nuestra comida sea fabricada, llena de químicos y procesada. Hemos dejado a un lado lo natural, y en cuestión de décadas estamos poniendo en peligro nuestra salud. Si bien la expectativa de vida ha crecido en la mayoría de países. Esta expectativa de vida no necesariamente esta ligada a salud. Por el contrario, diabetes, cáncer, ataques cardíacos, obesidad y muchas otras condiciones cada día aparecen más y más y desde más temprana edad.

¿Por qué en países como japón que no comen grasas las personas son más sanas y viven más?

Puede que en este momento te estés haciendo varias preguntas tales como ¿Eso significa que debo dejar los carbohidratos? ¿Que hay de las frutas y vegetales? ¿Por qué en países como en japón con una dieta alta en carbohidratos y practicamente sin grasas viven más?

En realidad, se trata de ver el panorama completo y no simplemente poner la atención o la culpa sobre un macronutriente específico. En países como Japón, el número de ataques cardíacos es mínimo. Y si bien no consumen grasas, tampoco consumen alimentos que causen inflamación, daño arterial.

Comida local, orgánica, vegetales ricos en fibra y en general opciones diseñadas para nutrirlos es el día a día de muchas personas en Japón. Por ello no es difícil imaginar islas como Okinawa, donde las personas suelen vivir más de 100 años.

Este es un tipo de alimentación muy diferente al que vemos alrededor del mundo, en el que la comida se ha vuelto un negocio. En busca de ganancias y de tener cada día más producción, pesticidas, químicos, hormonas y muchos procesos hacen parte de los productos que consumimos diariamente.

Colesterol y la inflamación ¿las grasas son malas?

Cuando hablamos de inflamación, colesterol es de hecho lo que te puede ayudar con el daño arterial. El proceso que conlleva a un ataque cardíaco empieza con una inflamación o un daño en las paredes de tus arterias. Tu cuerpo en su infinita sabiduría,cuando detecta este daño, envía colesterol para minimizar el daño, así como otras sustancias entre las que se incluye calcio y fibrina. Así que nunca se debe culpar al colesterol, por el contrario, esta haciendo lo mejor que puede por aliviarte.

En el libro El gran mito del colesterol”, el Dr Stephen Sinatra y el Dr Jhonny Bowden hablan de este tema de manera extensa y específicamente dicen “El énfasis en reducir los niveles de colesterol no solo es erróneo, sino que es peligroso” “estudios muestran que las personas con menos niveles de colesterol tienen u incremento en el riesgo de muerte por diversas condiciones y situaciones que no están relacionadas con ataques cardíacos. Incluyendo pero no limitado a cáncer, suicidios y accidentes.” “necesitas el colesterol para generar células en tu cerebro” “Niveles bajos de colesterol, por debajo de los 160 mg/dl está vinculados con depresión, agresión y hemorragias cerebrales.”

Probablemente en los últimos años ha escuchado el término de que en realidad existe colesterol bueno y malo, que nuestro objetivo debe ser mantener este colesterol “malo” lo más bajo posible.

Colesterol bueno y colesterol malo

El estudio al corazón por parte de Framingham encontró que no hay absolutamente ninguna diferencia en la cantidad de colesterol consumida por aquellas personas que desarrollan enfermedades cardiovasculares y aquellas que no.

De la misma forma, el Dr Jhonny Bowden habla en este video, de un estudio realizado a más de 605 personas. Estas personas tenían altos niveles de colesterol y un riesgo alto de enfermedades al corazón y fueron divididas en dos grupos.

El primero, fue sometido a una dieta mediterránea (alta en grasas como aceite de oliva, nueces, semillas etc) mientras el segundo fue sometido a una dieta muy baja en grasa saturada, bajos niveles de colesterol y “saludable”, el tipo de dieta recomendada por los médicos. ¿Los resultados? Las muertes provocadas por ataques cardiacos y las muertes provocadas por otras causas fueron significativamente mayores en el grupo con la dieta baja en grasas y “saludable”. ¿Lo más sorprendente? los niveles de colesterol de las personas en la dieta mediterránea no fue afectado. El colesterol no tuvo nada que ver y se mantuvo constante.

Charla Doctor Jonny Bowden

Te recomiendo ver el video completo donde aprenderás mucho más

Entonces al saber que el colesterol no tenía mucho que ver, se cambio el paradigma y fue donde surgieron términos como el “HDL”o el colesterol bueno, y LDL como el colesterol malo. Sin embargo estos términos también están desactualizados. En realidad puedes tener un buen “LDL” o mal colesterol, así como puedes tener un mal “HDL” o buen colesterol. Lo que debemos mirar en realidad es el tamaño de las partículas. Lo que queremos evitar a toda costa es entonces tener partículas pequeñas de LDL.

¿Qué aumenta el número de partículas?

Una de las cosas que más incrementa el número de partículas pequeñas de LDL es el consumo de carbohidratos refinados y de azúcar. Así que nuestro verdadero enfoque debería estar allí.

Como puedes ver, la ciencia alrededor del colesterol es mucho más complicada de lo que solemos pensar. Se trata de abrir los ojos y darnos cuenta que mucha de la información que existe hoy en día y que incluso es propagada por médicos y especialistas de la salud esta desactualizada y basada en hipótesis. Por ello la invitación es a mantenernos actualizados y estar al tanto de nuestra salud. Podemos ver por ejemplo el blog del Dr Peter Attia quién tiene una basta experiencia en el tema.

Puedes ver esta charla sobre el colesterol realizada por Peter Attia

Charla dr Peter Attia sobre colesterol

El resultado de hipótesis “las grasas son malas”

El resultado de estas hipótesis y estas posiciones erróneas acerca de la grasa es evidente. Solo basta con ir a tu supermercado o tienda favorita, allí vas a encontrar cientos y tal vez miles de productos que nos venden como saludables (Puedes revisar este post alimentos que piensas que son saludables y no lo son). Productos con una etiqueta clara “bajos en grasa” “grasa 0%” y detrás de ello se esconde la terrible realidad. Productos altos en azúcares y carbohidratos refinados que día a día nos ponen en más peligro y que son el causante del aumento en las tasas de ataques cardíacos, obesidad y muchas otras enfermedades.

¿Quieres ver el panorama claro de la situación? En 1977 se dieron los lineamientos, y las recomendaciones de una dieta baja en grasas y una dieta alta en carbohidratos . Año en el que se empezaron a disparar el número de hospitalizaciones por fallas en el corazón.

nuevas recomendaciones sobre consumo de grasa
-Nuevos lineamientos de alimentación en 1977

Año desde el cual la tasa de mortalidad por enfermedades relacionadas con el corazón sigue y sigue creciendo y son las principales causas de muerte en el mundo.

incremento de enfermedades al corazon
Incrementos en hospitalizaciones relacionadas con el corazón

Año desde el cual la tasa de personas con sobre peso, obesidad y extrema obesidad ha aumentado sin parar.

causas de muerte
Causas de muerte a nivel mundial según la organización mundial de la salud

Una industria multimillonaria

Desde 1957, psicólogos como Jhon Yudkin nos han advertido sobre el impacto que tiene el consumo de azúcar en nuestra salud. El mismo relata en su libro “pure, white and deadly: the problem of sugar” como sufrió de diferentes interferencias por parte de gobernantes y personas de alto rango para que sus estudios y sus publicaciones nunca llegarán al público.

Cuando pensamos en productos que nos hacen daño, seguramente se nos viene a la cabeza una dona, una gaseosa, dulces, postres cargados con mucho azúcar. Sin embargo, cuando pensamos en productos saludables tal vez se nos viene a la mente la granola, los cereales, jugos de fruta, aceites vegetales etc. La realidad es que cientos y miles de productos que nos venden como saludables son mucho peores que esa terrible gaseosa.

No es difícil darnos cuenta el por qué creemos esto. En las redes sociales, en la televisión, en la radio, en vallas publicitarias gigantes es común ver a nuestros actores favoritos, cantantes, y personas famosas con millones de seguidores detrás de ellos recomendando estos productos “saludables” que esconden terribles realidades detrás de ellos. Industrias que invierten millones y millones de dolares en marketing manteniendo a una sociedad a costa de muchas mentiras.

Lo más preocupante del tema es que mucho de este marketing, propagandas y malos lineamentos están dirigidos a nuestros niños, y dado que son industrias millonarias, las pequeñas voces que tratan de hablar de tu salud parecen ser difuminadas en el viento.

¿Qué debemos hacer?

En realidad, todo empieza por ti mismo, por preocuparte por tu salud, por la salud de tu familia y la de los que te rodean. Tu eres la única responsable por los alimentos que dejas entrar a tu cuerpo. Más que simple cosas que metes en tu organismo porque sí, quiero que sepas que tu alimentación es energía, es vida, es información, son nutrientes que tu cuerpo necesita para mantenerte sano y para que tu puedas ser la mejor versión de ti mismo.

Quiero incentivar en ti un gusto por tu salud. Muchas veces damos por sentado el consejo o el aporte de una persona porque es un médico o un “especialista” sin tomarnos el tiempo de razonar si quiera si puede tener razón o no. Y uno de los grandes beneficios que tenemos hoy en día es tener acceso a diferentes fuentes de información.

Duele saber que, muchas veces detrás de la medicina y áreas que deben estar destinadas a apoyar a las personas muchas veces terminan apoyando a estas industrias de alimentos y de farmacéuticos. El que un doctor te recete un medicamento antes que atacar las verdaderas causas que te han llevado allí es un claro indicio de que las cosas están mal.

Mirar etiquetas

Una de las estrategias que podemos empezar a utilizar desde hoy mismo, es por ejemplo empezar a mirar las etiquetas de los productos y ser más consciente de las decisiones que tomamos día tras día. Quiero que pienses antes de escoger un producto, ¿por cuántos procesos aditivos, saborizantes y máquinas ha pasado este producto antes de tenerlo en mis manos?

Por ejemplo, puede que no lo sepas pero la hoja de coca en su estado natural es prácticamente inofensiva, muchos agricultores lo han usado por cientos de años como fuente de energía. Sin embargo, cuando la procesas obtienes lo que conocemos como cocaína. Lo mismo puede estar pasando con el azúcar, puede que no sea el verdadero problema. Pero puede que al combinarlo con maíz, ácido ascórbico, ascorbato de sodio, óxido de zinc, saborizantes, ácido fólico, gluten, soya, un sin fin de ingredientes más y que haya pasado por 10 calderas diferentes e convierte en lo que hoy en día es una de las amenazas más grandes que enfrentamos.

Puedes mirar la etiqueta de los productos que normalmente le das a tus hijos, que normalmente están contigo, ¿qué ves en la sección de ingredientes? ¿Que decisiones vas a tomar a partir de hoy? Esto aplica no solamente para los carbohidratos, sino para las grasas y en general para cualquier producto que vemos hoy en día.

Pensamientos finales

Este artículo no tiene por objetivo prohibirte ningún tipo de alimentos o decirte que las grasas son buenas o son malas, que el azúcar es bueno o malo. Es una invitación a que tomes el control de tu salud. A que mires más allá de las caras bonitas y propagandas que te recomiendan un producto, un alimento. A que motives e inspires a las personas que te rodean.

Hoy en día existe esta concepción de que necesitamos productos, dieta, recetas, cuando la respuesta la encontramos en lo más simple, en lo más natural en lo que no ha sido procesado, en lo que nuestra historia y nuestros ancestros han hecho por miles de años.

Alejarnos del azúcar y de esos productos que tanto nos gustan tampoco es la solución. Muchas veces el privarte de las cosas que disfrutas te termina llevando a un estado de estrés y a una vida miserable. Esto lo viví en carne propia, donde por lucir bien superficialmente y entrar en dietas bajas en carbohidratos, bajas en grasa etc. Sufría de antojos, hambre, insomnio y mucho más. Es por esto que el 95% de las personas que entran a una dieta fallan en su intento y terminan con más peso y más enfermas que nunca.

¿Debes entrar a dieta?

No se trata de entrar en una dieta, se trata de tener una estructura, unas bases y unos principios claros de alimentación. Al mismo tiempo que eres flexible y permisivo con las cosas que más disfrutas en tu vida. Que sepas que tu nutrición debe cumplir 4 objetivos, mejorar tu composición, mantenerte sano, mejorar tu desempeño y sobre todo hacerte feliz. disfrutar del proceso. ver que puedes estar sano mientras disfrutas de tu día a día.

Hoy en día te puedo decir que hay un mejor camino, y estos son los principios que encontrarás en mi guía nutricional definitiva. Estar sano no debe ser el destino, debe ser el camino, el proceso, nuestro diario vivir. Vinimos a este mundo a tener energía, a estar sanos, a estar felices y a ser nuestra mejor versión.

Si has aprendido algo nuevo y consideras que este post puede dar valor a la vida de un amigo o un ser querido, por favor compártelo y ayúdame a transformar más personas a un estilo de vida sano. Aquí también encontrarás más recursos que te apoyarán en este proceso, rutinas, otros artículos y todo para apoyarte en este proceso.

Te mando un fuerte abrazo y que Dios te continúe bendiciendo.

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